Cómo trabajamos
Una biblioteca de prompts solo sirve si te puedes fiar de ella. Estas son nuestras reglas.
Cómo nacen los prompts
Partimos de problemas reales de pequeños negocios: lo que nos contáis, las peticiones que llegan por esta web y lo que vemos en nuestro trabajo con pymes y autónomos. Elegimos los casos con un dolor claro y un resultado que puedas revisar en minutos.
Cómo los escribimos y revisamos
Redactamos los prompts con ayuda de herramientas de inteligencia artificial. Una persona revisa cada prompt antes de publicarlo y es quien decide qué se publica.
Cómo los probamos
De los 600 prompts de la biblioteca, 80 están probados uno a uno. Esos llevan la etiqueta «Probado» en la lista y la línea «Probado con…» en su ficha. Puedes filtrar la biblioteca para ver solo esos. El resto están escritos con las mismas reglas de la casa, pero todavía no se han ejecutado: cuando no aparece la etiqueta, es que aún no lo hemos probado, y preferimos decirlo.
Probar un prompt, para nosotros, es esto:
- Rellenamos todos sus huecos con datos ficticios de un negocio español plausible. Nunca con datos de clientes reales.
- Lo pegamos tal cual en el asistente, sin añadir nada.
- Juzgamos la respuesta con cinco criterios: que esté en español de España y se entienda; que pregunte lo que falta en vez de inventarlo; que entregue todas las partes que el prompt promete; que respete los límites (sin leyes, sin plazos legales, sin consejo fiscal, sin cifras inventadas, derivando al profesional cuando toca); y que sirva con pocos retoques.
- Si algo falla, corregimos el prompt y lo volvemos a ejecutar.
En la primera tanda, 74 salieron bien a la primera y 6 se corrigieron: pedían una fecha concreta sin saber qué día era hoy, confundían bruto con neto, completaban una lista de «tres» o «diez» con datos supuestos, o elegían por su cuenta un tipo de IVA. Los corregimos y volvimos a probarlos.
Lo que la etiqueta no significa: no convierte la respuesta en asesoramiento fiscal, laboral ni jurídico; no garantiza que el asistente responda exactamente igual en tu caso (estos modelos no dan siempre la misma respuesta y tus datos serán otros); y no dice nada de los asistentes con los que no lo hemos probado. Por eso indicamos con cuál y en qué fecha.
Cuatro reglas en todos los prompts
- Preguntar antes de inventar. Todos piden a la IA que pregunte lo que falte y que no invente datos.
- Los números, en tu hoja. La IA propone estructuras y fórmulas; tu hoja de cálculo hace las cuentas.
- Sin dictámenes fiscales, laborales ni legales. Los prompts te ayudan a preparar la conversación con tu gestoría o abogado, no a sustituirla.
- Sin datos personales. Cada prompt dice qué no debes pegar.
Cada semana
Publicamos prompts nuevos y mejoramos los existentes. Cada cambio aparece en «Novedades» con su fecha y cada prompt muestra cuándo se actualizó. Cuando cambia una norma que afecta a un prompt (por ejemplo, plazos de facturación electrónica), lo revisamos y lo avisamos.
Publicidad y patrocinio
- Todo lo patrocinado lleva la etiqueta «Patrocinado» o «Publicidad».
- Los patrocinadores no escriben ni modifican los prompts ni compran valoraciones o posiciones en la biblioteca.
- Las herramientas de Small Business Book también se identifican como tales.
- No aceptamos patrocinio de productos que no podamos describir con honestidad.
Lo que nunca hacemos
- Reseñas, testimonios o logotipos de clientes inventados.
- Cifras sin fuente ni fecha. Cuando citamos un dato, indicamos de dónde sale.
- Promesas de ahorro de horas o de resultados garantizados.
Correcciones
Si ves un error o un prompt que no funciona, díselo a la web con el botón «¿Te funcionó?» o escribe a infosmallbusinessbook@gmail.com. Corregimos y dejamos constancia en «Novedades».